lunes, 27 de noviembre de 2006

Mito de Prometeo: la creación del hombre


Prometeo era hijo de Japeto y Clímena. Prometeo fue el creador del hombre. Cuando él y Epimeteo, su hermano, empezaron a hacer criaturas para poblar la tierra por orden de Zeus, Epimeteo prefirió la cantidad e hizo muchas criaturas, dotándolas con muchos dones que les había asignado para tal fin (piel, garras, alas y aletas, entre otros). Mientras su hermano hacía esto, Prometeo trabajaba cuidadosamente una criatura a semejanza de los dioses: un humano. Sin embargo, Prometeo tardó tanto en hacer su obra maestra que, cuando terminó, Epimeteo había usado ya todos los dones que Zeus les diera. Prometeo con barro creó al hombre y lo dotó vida.

Pero el hombre vivía en la tierra y sufría muchas penurias por tener sólamente una fina piel que lo protegiera(pasaba frío, se mojaba). Eran débiles y mortales así que un día cuando los dioses que protegían el fuego sagrado no estaban o estaban despistados, cogió el fuego y se lo entregó a los hombres para que así pudieran vivir bien. Prometeo también robó las artes de Hefesto y Atenea, llevándose también el fuego porque sin él no servían para nada, y proporcionando de esta forma al hombre los medios con los que ganarse la vida.
Pero nada ocurre en el cielo o en la tierra sin que el dios más poderoso de todos, Zeus, se entere. Éste estaba furioso por que Prometeo lo había desobedecido, decidió destruir a la raza humana.

Para aplacar a Zeus, Prometeo dijo a los humanos que quemasen ofrendas a los dioses. Con este fin sacrificó un gran toro. Cuando los dioses olieron las ofrendas, Prometeo urdió un engaño: escondió la carne bajo una capa de huesos y tendones, cubriendo el resto de huesos con apetitosa grasa. Dejó entonces elegir a Zeus la «carne» que comerían los dioses. Zeus eligió el plato de huesos, y Prometeo se quedó con el plato de carne para sí mismo y los mortales. Para castigar a Prometeo por su hibris, Zeus se llevó el fuego de la tierra.

Para vengarse de Prometeo por esta segunda ofensa, Zeus ordenó a Hefesto que hiciese una mujer de arcilla llamada Pandora. Zeus le infundió vida y la envió a Prometeo, junto la caja que le había regalado Hermes como dote, y que contenía todas las desgracias (plagas, dolor, pobreza, crimen, etcétera) con las que Zeus quería castigar a la humanidad. Prometeo sospechó y no quiso tener nada que ver con Pandora, alegando que era estúpida (al carecer de previsión), por lo que ésta fue enviada a Epimeteo, quien se casó con ella a pesar de las advertencias de su hermano para que no aceptase ningún regalo de los dioses. Pandora terminaría abriendo la caja, a pesar de las indicaciones en contra de Epimeteo.
Zeus se enfureció aún más al ver cómo Prometeo se libraba de Pandora, e hizo que le llevaran al monte Cáucaso, donde fue encadenado por Hefesto. Allí ancadenado, todos los días venía un águila que le devoraba el hígado, que, al ser Prometeo inmortal, volvía a regenerrarse durante las noches; por lo que el águila tenía para comer todos los días. Treinta años pasaron, hasta que un día, Hércules liberó a Prometeo (aunque éste tuvo que cargar con la roca a la que fue atado).

sábado, 25 de noviembre de 2006

El dominio del Mundo



Son Urano y Gea los primeros que dominan el cielo. Gea, no conforme con que su esposo escondiera en lo más profundo de la tierra (en el Tártaro, el más profundo de los infiernos) a los hijos que iban teniendo ambos; les pidió a los últimos que tuvieron que la libraran de Urano. A esta petición solo accedió Crono que un día se ocultó y le cortó los genitales a su padre cuando iba a yacer sobre Gea. El lugar de la castración pudo tener lugar en el cabo Drépano (llamado así por la forma de la hoz que utilizó Crono) o en Sicilia (se pensaba que la gran fertilidad de ésta isla fue gracias a ser regada con la sangre de Urano).


De la castración de Urano nacieron más hijos:


-Las Erinias (Furias), Los gigantes y las ninfas melias (al fecundar la sangre de Urano la tierra)


A petición de su madre Gea , Crono libera del Tártaro a los Cíclopes y a los Hecatonquiros aunque posteriormente los volviera a encerrar en él. Reinan entonces Crono junto a Rea, donde antes lo hacían Urano y Gea .Pero, por una predicción de Gea, supo Crono que también él sería destronado por uno de sus hijos. Para evitarlo, según nacían los iba devorando. Este proceder no gustó a Rea y decidió dar a luz a su último hijo (Zeus) lejos de su padre (en el monte Licto, Creta). En lugar de a Zeus, Rea le dio a engullir a Crono una piedra envuelta en pañales y posteriormente un bebedizo que le hizo vomitar a todos los hijos antes devorados.



Zeus, ayudado por sus hermanos y algunos titanes, se rebeló contra su padre, ayudado éste último por el resto de titanes. Este enfrentamiento tiene como nombre Titanomaquia.

Según un oráculo, para que Zeus consiguiera la victoria, tenía que contar con la ayuda de cíclopes y hecatónquiros, por lo que los liberó definitivamente del Tártaro.

Tras diez años de lucha, Crono y los titanes que le ayudaron fueron encadenados en el Tártaro bajo la vigilancia de los hecatonquiros. Los vencedores se repartieron el poder: Poseidón el dominio del mar, Hades el mundo subterráneo y Zeus el cielo, siendo éste último considerado a partir de entonces el dios supremo y padre de todos los dioses y hombres.